martes, 22 de noviembre de 2011

"Venite entonces y no te das una idea de como te voy a coger" me dijo.
Y yo que pensé que era timido. O que le iba a parecer fea.
También pensé que si me decia eso iba a ir corriendo.
Es evidente el problema: pienso.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Ojalá

¿Hace cuanto querés que te coja?. No pude darme cuenta hace cuanto. ¿Importa? -le respondí- me gustás y punto. El me dijo que quería besarme hasta que esté muy mojada y después cogerme en cuatro.
Quizás ésta vez pueda tener sólo sexo, sin que me importe nada más.

lunes, 31 de octubre de 2011

Nunca me gustó un pibe así. Más chico y de ojos azules. Creo que por un prejuicio de que serían tontos o huecos. Pero J no. Es inteligente.
Pero es timido. Le sacudiría la timidez a besos.

jueves, 6 de octubre de 2011

F

Necesito saber que estás pensando en mi con la misma intensidad. Imagino que me sentís en el cuerpo. Que todo esto que me pasa tiene un efecto en vos.
Lo que no entiendo es como no pude olvidarte después de tanto tiempo. Veo Godard y pienso en vos. Quiero ser tu Anna. Una historia entre dos personas. Nada más.

"Tu voz, tus ojos, tus manos, tus labios.
Nuestro silencio, nuestras palabras.
La luz que se va, la luz que vuelve. Una simple sonrisa entre nosotros.
En búsqueda del conocimiento he visto la noche crear el día sin que cambiemos de apariencia.
O bien amada por todos, o bien amada por uno solo, en silencio tu boca prometió ser feliz.
Lejos, lejos, dice el odio. Cerca, cerca, dice el amor.
Por la caricia salimos de nuestra infancia.
Veo cada vez mejor la forma humana, como un diálogo de enamorados.
El corazón tiene una sola boca.
Todas las cosas al azar, todas las palabras dichas sin pensar.
Los sentimientos a la deriva. Los hombres giran en la ciudad.
Las miradas, la palabra y el hecho de que te amo, todo está en movimiento.
Basta con avanzar para vivir. Dirigirse delante de sí, hacia todos aquellos que amamos.
Iba hacia ti. Iba hacia la luz.
Si sonríes, es para invadirme mejor.
Los rayos de tus brazos entreabrían la niebla"

La capital de dolor - Paul Eluard
http://www.youtube.com/watch?v=zx8ohP7qro4

lunes, 15 de agosto de 2011

Cruzan Libertador en el auto.
Él mira por la ventana y piensa que ojalá que no llueva.
Ella mira por la ventana y piensa que desea con todo su cuerpo ser besada con fuerza. Piensa que va a buscar alguno que la lleve a algún telo ese fin de semana. Considera que podría ser su colega Juan que la estuvo mirando mucho y le regaló aquél señalador de Lacan. También podría ser su profesor que la trata tan seriamente pero cada tanto le dedica una media sonrisa y le mira el culo cuando se va. Ella piensa que se tiene que depilar para el momento en que el tipo la penetre despacio en esa habitación.
Él le pregunta en dónde anda. Ella responde: "Te amo".

lunes, 2 de mayo de 2011

Esto

Me decís vamos al cine, me tenés en media hora. Vestida para vos. Lista para vos.
Pero no hacés uso de este cuerpo que se te entrega a cada segundo. No te das cuenta que estoy entera a tu disposición.
No te interesa este cuerpo. Este cuerpo que es tuyo hace tanto...
Forro.

lunes, 7 de marzo de 2011

Cuestión de espacio

No sé bien porque pero siempre me gustaron pibes llamados o Nicolás o Alejandro o Federico. Este último se repite bastante. De todos el que más recuerdo, es el primero de la lista: Fede P.
Era músico y bohemio. Alto y flaco. Cuando tocaba el piano no podia no cerrar los ojos, sabia que asi conquistaba... y mucho. Digamos que era conocido en la escuela. Yo tenía 15 años y queria saber si era cierto lo que todos decían. Me invitó a su casa un dia, cenamos pizzas caseras y charlamos hasta tarde. Me pidió un taxi y me subi atónita. No entendía que habia hecho mal. Era muy joven para darme cuenta que eso ya era su plan.Tan ingenua era, que me crei controlando la situación. En el encuentro siguiente, en una fiesta me dijo que su piano estaba en su habitación. Subimos.
"Esa la hago en C", le digo arrogante (igual que Ella Fitzgerald pensé) "Igual que la Fitzgerald" respondió tirándome la primer nota. Me sonrío y dió su primer estocada. Le pido un blues, se lo digo con carita tierna, de esas que los hombres quieren corromper. Accede y empezamos. Con cierta intensidad aplicada estrategicamente en partes de la letra, noté que le vibraba el cuerpo. Lo hice algunas veces, me sonrío pidiendo basta. No hice caso, segui más perra, más fuerte. Cuando no pudimos con la música, nos cogimos con el cuerpo.
Me tiró sobre la cama, y ahí me avisó. Eso que todos decian era cierto. Me dijo que iba a tener cuidado. Le dije que era mi primera vez. Se rió. Yo no.
Me besó entera y se puso entre mis piernas. Me miró a los ojos. Me la metió despacio. Un dolor nuevo me estremeció y no pude evitar llorar.
Hubieron muchas después, tardes de sesiones enteras, noches de faso y sexo. Él era el profesor y me traia nuevos desafios, lugares impenetrables, intensidades eternas, le gustaba verme llorar. Por momentos no podia distinguir entre el dolor y el placer, es que acaso ¿hay diferencia? Descubri que el pibe con pija grande se aprende de memoria el cuerpo de su mujer. Tiene que saber calentar el terreno para coger sin pasar malos ratos. Te hacen una previa larguísima porque saben que es el único modo en que pueden. Y una se acostumbra, mierda.
Después de diez años me lo crucé en un bar. Pasó sin verme. Quise decirle que ya era grande, que ya sabía más, que ahora soy mas perra y menos ingenua, que no me iba a doler tanto. Pero no me animé.
Quizás con él siga siendo siempre esa nenita estrecha.